2005-08-31

Tirez sur le pianiste

Tirez sur le pianiste (Disparad al pianista, aunque también significa Tiren del pianista), dirigida por François Truffaut (1960).

Un detalle de lenguaje cinematográfico: El rostro del pianista, con su cara tristona habitual, la marca de la barba, los ojos perdidos, mientras toca el motivo principal, en el estremo izquierdo de la pantalla, mirando hacia la derecha. Casi la otra mitad de la pantalla la ocupa una pared algo estropeada, que bloquea la dirección de su mirada. Nos está diciendo que no tiene mucho futuro, ¿no?

Frame from Tirez sur le pianiste

El personaje del pianista, Charlie Kohler, tiene mucho encanto, enseguida engancha. Creo que Charles Aznavour lo interpreta muy bien, definiendo su personalidad sin hacer aspavientos, con una gran elegancia. También los personajes femeninos con los que se relaciona son muy interesantes, duros y sensibles, con sus contradicciones, como tiene que ser.

En definitiva, es fácil decidirse por hablar bien de la película, sabiendo que como Truffaut es el director todo el mundo va a esta de acuerdo ;) .




Vale la pena: sí, para verla varias veces y procurar aprender algo.

2005-08-30

Sin City

Sin City, dirigida por Frank Miller y Robert Rodríguez (2005).

Una estética muy especial, probablemente fiel a la de los comic --no los conozco bien--, combinando de forma efectiva --bueno, quizá hasta demasiado-- el blanco y negro con el color, las imágenes sobresaturadas, los contrastes.

A nivel de guión, aunque puede satisfacer para pasar un rato si suspendes la realidad durante la proyección, he de decir que desprende demasiada testosterona; los hombres son muy duros y muy machos --sobre todo los protagonistas--, aguantan sistemáticamente ser acribillados, caer desde varios pisos, y pueden estar muriéndose durante años. Casi todas las mujeres que aparecen son exhuberantes prostitutas, y, aunque algunas demuestren tener caracter, al final se someten a la protección un protagonista masculino, como me explicó Neuk --quizá en el episodio de las prostitutas de Old Town esto no es completamente así, pero no sé si porque ellas son aún más duras o porque el personaje masculino no consigue mostrarse tan macho como correspondería--. En general, me temo que los personajes no pasan de ser estereotipos.




Algunos detalles recurrentes. Los guardias: Policías provistos de un casco parecido al de los antidisturbios a los que no se les atribuye ninguna importancia, son abatidos a diestro y siniestro, en muchas ocasiones sin que siquiera se llegue a ver su rostro. De hecho no son considerados hombres, pues uno de los personajes principales dice que nunca se debe matar a un hombre sin estar seguro de que es culpable y luego se carga a estos guardias a diestro y siniestro. A los polis de carretera parace respetárselos un poco más, y en varias ocasiones los protagonistas intentan no cargárselos, aunque sea por interés propio.

Las alucinaciones: Varios protagonistas las tienen por lo que dudan de sus percepciones y de su juicio y dicen que tienen que estar seguros de cuál es la verdad. Se preguntan si las cosas, tan terribles como aparecen, serán en realidad el resultado de sus mentes enfermas. Sin embargo, como son tan machos, esta incertidumbre no les impide ejecutar sus acciones. Al ser el punto de vista de estos personajes el que se presenta casi siempre, las dudas de estos se transmiten al espectador, que podría llegar a plantearse si este mundo terrible de Sin City sólo es así en la imaginación alterada de sus dementes protagonistas.

El cambio de aspecto: Algunos personajes cambian o han cambiado radicalmente de aspecto, tanto de cara como de cuerpo. Esto contribuye a crear incertidumbre sobre el mundo mostrado, pues nos hace creer que cualquier personaje podría tener originalmente una apariencia completamente distinta.




Tengo la impresión --repito que sólo he leído unos pocos de estos cómics-- de que la película es muy fiel al original --para algo tiene que servir que el autor sea uno de los directores--. Siendo así, supongo que si criticamos su argumento, en realidad debemos pensar que éste es el de su fuente, y que quizá es lo mejor que se podría esperar de una adaptación fiel.




Vale la pena: sí.

2005-08-29

La chute

La chute (La caída), de Albert Camus.

Leído en versión original en francés en formato de bolsillo, de la colección Folio de la editorial Gallimard.

El texto no es complicado en sí, no tiene un vocabulario especialmente difícil ni expresiones raras. Lo más duro, sin llegar a ser molesto, es el estilo que usa Camus: Un personaje se dirige a otro en segunda persona, éste es el único punto de vista que nos presenta, no hay narrador ni otros personajes explícitos, sólo el protagonista que divaga y conduce a un interlocutor invisible.

El lector puede alinearse con este interlocutor invisible ante el que el protagonista se muestra desnudo.

La verdad es que no me siento capaz de hacer una reseña como se merece, ya hace uno o dos meses que me lo leí y creo que debería leermelo otra vez, quizá con un diccionario al lado ;) .

La caída habla de la hipocresía, que nos permite impedir que los demás nos juzguen como realmente somos, y sobre todo que nosotros mismos nos horroricemos al contemplarnos. Habla de cómo perder esa falsa apariencia nos sería insoportable, nos obligaría a juzgarnos a nosotros mismos, más duramente de lo que nadie pueda hacerlo, para intentar escapar de la mirada acusadora del otro.




El texto parece muy apropiado para ser teatro, no me extraña que fuera un buen amigo actor el que me habló de él...




Vale la pena: sí, para leerlo varias veces.

El varón domado

El varón domado (Der dressierte Mann), por Esther Vilar.

El ejemplar que me he leído es uno editado por Grijalbo, que me prestó El Hombre Bicentenario.

Lo más bonito del libro es la dedicatoria:

Este libro está dedicado
a las personas que no aparecen en él:
a los pocos hombres que no se dejan amaestrar
y a las pocas mujeres que no son venales.
Y a los seres afortunados que no tienen
valor mercantil, por ser demasiado viejos,
demasiado feos o demasiado enfermos.


Leo en las solapas que E. Vilar nació en Argentina de padres emigrados de Alemania. El libro creo entender que lo publicó en Viena (en alemán) en 1971.




En el primer capítulo se presenta la idea que se va a defender durante todo el libro: Una mujer tiene un pinchazo. La reacción de esta es inmediata: se baja del coche y espera a que un hombre se pare y le cambie la rueda, por supuesto ni se plantea el cambiarla ella. En seguida se detiene un hombre para ayudarla. Él coge su propio gato y sus herramientas y le cambia la rueda en cinco minutos.

El hombre se ha manchado los zapatos y llega tarde a trabajar, pero se siente feliz.

La moraleja de Vilar es que el hombre es inteligente, fuerte, hábil, mientras que a la mujer le basta con someter o amaestrar al hombre con el chantaje sexual, el de los hijos, con los elogios, y con el de su supuesta debilidad. La mujer, por lo tanto, no necesita tener ninguna habilidad humana superior, le basta con aprender a usar al hombre para tener una vida cómoda en la que un hombre trabaje para ella mientras ella se ocupa de las tareas más livianas.

Según el libro, el hombre es un ser elevado cuya angustia existencial incluye el miedo a la libertad, por eso busca una mujer para ser su esclavo. La mujer en cambio, atrofia sus habilidades desde joven, convirtiéndose en algo parecido a una prostituta sofisticada, que vende su cuerpo por una vida cómoda.




Veamos un algunas perlitas de este libro.

En el primer capítulo, De la felicidad de los esclavos, página 11:
Las mujeres hacen que los varones trabajen para ellas, piensen por ellas, carguen en su lugar con todas las responsabilidades. [...] Y sin embargo, los varones son robusstos, inteligentes, imaginativos, mientras que las mujeres son débiles, tontas y carecen de fantasía. ¿Cómo es que, a pesar de ello son las mujeres las que explotan a los hombres[...]?

¿Será, tal vez, que la fuerza, la inteligencia y la imaginación no son en absoluto condiciones del poder, sino de la sumisión? ¿Que el mundo esté gobernado no por la capacidad, sino por los seres que no sirven más que para dominar, o sea, las mujeres?


En el tercer capítulo, ¿Qué es la mujer?, página 22:
¿Por qué no utilizan las mujeres el cerebro? [...] En teoría es posible que una mujer hermosa tenga menos inteligencia que un chimpancé [...] y que [...] triunfe en el medio humano.


En el séptimo capítulo, Las mujeres son divinas gracias a su estupidez, páginas 49-50:
Sólo los oprimidos pueden desarrollar [...] la necesidad de libertad. En cuanto que son libres [...], se asustan y empiezan a sentir nostalgia del cobijo que dan las ataduras firmes.

El ser humano nunca es libre durante los primeros años de su vida. [...] En cuanto está libre --y siempre que sea tonto, como lo son las mujeres-- se encontrará muy bien en su libertad, e intentará conservarla. [...] Muy diferente es la situación del hombre inteligente (o sea, del varón): siente [...] al principio la liberación como un aligeramiento infinito [...] pero en cuanto que se propone hacer uso de esa libertad [...] le salen al encuentro el temor o la angustia: [...] sabe que cada una de sus acciones contiene la posibilidad de infinitos efectos diferentes, consecuencias que no puede prever en su totalidad [...], y de las que será plenamente responsable una vez que se haya decidido libremente por su acción.





Evidentemente, hay que leer este libro con una cierta distancia; parte de una visión parcial de un mundo sexista que no es el de hoy en día. Pero si tenemos esto en cuenta, creo que puede ser un texto interesantísimo, que nos puede ayudar hacer una crítica de los roles tradicionales de hombre y mujer.

Además, visto por otro lado, si un hombre se creyera por completo el texto, no podría sino luchar contra el sexismo y los roles tradicionales, se rebelándose contra sus cadenas. Quiero pensar que esa es la intención de la autora.




Vale la pena: sí.
Nota: es difícil de conseguir en español, está descatalogado.

2005-08-11

The Smoker

The Smoker, aka Man from the South, by Roald Dahl.

Acabo de leerla en español en El hombre irrazonable :: Hombre del sur, auque seguramente sea más interesante leerla en inglés.

La historia la conocía del último episodio de Four Rooms, con diferencia el mejor. Y gracias al artículo sobre el autor en Wikipedia me entero de que antes hicieron un episodio en Alfred Hitchcock Presenta, que me encantaría ver.

Los blogs son un vicio peligroso, y la Wikipedia flipante.

Saludos.